31 marzo, 2010

27 marzo, 2010

Inflexión

Llevo mucho sin actualizar esto. Hace días que no escribo nada de nada, y semanas que ni tan siquiera pienso...
Son muchos los motivos.... o más bien la falta de ellos, es decir, desmotivación absoluta. Otras cosas tambien tienen culpa pero todo deriva en esa desmotivación.
Las cosas cambian hacia donde no quiero y siempre me he dejado llevar por los acontecimientos sin plantearme nada más allá. Pero llega un momento que yo tambien quiero ser feliz como los demás, tener ilusiones nuevas que no se rompan por mi pasividad y para eso tengo que poner cartas en el asunto.
Y he decidido poner un punto de inflexión en mi vida. No va a ser un cambio radical de la noche al dia, pero cuando llegue será palpable, o incluso más. No hay vuelta atras, ya no.
Ahora voy dando los pasitos necesarios que me llevarán a eso que puede que sea un tremendo error, porque me tiro a la piscina sin saber si hay agua, pero es lo que necesito ahora. Aún no se lo he contado a nadie y puede que no lo haga hasta que sea un hecho, así que de momento tampoco lo voy a contar aqui, aunque a veces me puedan las ganas.
Tan solo se que primero tengo que animarme de la manera que sea y empezar a buscar ilusiones, asi que entre esos primeros pasos que estoy dando es escribir un nuevo blog. No tiene nada que ver con este, es menos intimo, pero tan personal como este, y simplemente irá de mis ilusiones, de mis sueños y de mis logros. Será mi vida positiva.
Tampoco es que vaya a abandonar este en el que estoy ahora, porque es una parte muy importante de mi y no sería capaz de dejarlo jamás. Simplemente quiero tener otro sitio donde plasmar las cosas buenas, las cosas que me hacen feliz y poder sonreir siempre que lo lea, cosa que no siempre me pasa aqui.
Y con todos estos cambios hay que considerar la posibilidad de un fracaso de una manera tangible, pero eso es otra historia que contaré en otro rato.

18 marzo, 2010

De ordenadores

Mi relación con la informática se basa en un constante amor-odio. A partes iguales.
Soy una persona que tanto por trabajo como por afición me paso muuuchas horas delante de la pantalla del ordenador. Y cuando digo muchas, son muchas. Una que es así de masoca.
Eso si.... mis equipos nunca han sido grandes maravillas, más que nada porque o eran heredados (y no hay nada peor que heredar un aparato electrónico que otro desecha) o bien no eran muy potentes.
Esta semana me he liado la manta a la cabeza, he cerrado los ojos y abierto la cartera. Y por fin tengo un nuevo ordenador, se supone que suficientemente bueno para todas mis necesidades.
La primera odisea, elegir. Porque yo tengo muy claro lo que necesito de un ordenador, lo que tiene que hacer por mi y como tiene que responder siempre. Pero el problema es como entrar en una tienda de informática sin sentirse una ignorante por no saber que pedir con exactitud.
Así que ahí que me fui, rezando para que el chaval no se riese mucho de mi al verme la cara de circunstancias. Y esperando que no me dejase la cuenta corriente temblando, que esa es otra. Porque me conozco y aunque no soy derrochona, tampoco me gusta quedarme a medias y comprar algo mediocre por ahorrar.
En fin, que tras unos instantes de "lo que tu me digas, chaval, que yo no entiendo de esto" me prepararon un bicho para mis menesteres informáticos. Lo que se traduce en que salí de la tienda más que contenta y con unas ganas enormes de que me entregasen mi nueva adquisición.
Tras unos días que se me hicieron eternos por fin llegó el "parato" a su nuevo hogar y ahí empezaron mis nuevos problemas. Yo que me creía tan feliz con que ya estaba todo no vi venir la peor parte.
Software... esa extraña palabra que me ha quitado sueño y me ha hecho creer que soy boba.
Instalar una serie de programas puede ser monótono y sencillo o muy muy complicado cuando da error. Y estrenar sistema operativo trae esas cosas.... errores multiples.
Un buen rato para familiarizarme con el nuevo "entorno", muchas horas para instalar mis programillas esenciales, un día para conseguir que la wifi no se desconectara, dos días para instalar el sintonizador de tv y otros tantos a vueltas con la web cam, que sigue sin funcionar.
En fin, que hasta que por fin considere que el bicho está listo para trabajar al 100 % creo que va a faltar un poco... más de lo que a mi me gustaría.
Yo me metí en esto así que más me vale no quejarme mucho y pensar que en cuanto todo vaya bien podré disfrutar del "parato" como es debido.

12 marzo, 2010

estrellitas

Siempre he oído aquello de que si piensas mucho terminará saliéndote humo de las orejas. De pequeña me reía mucho con el dicho y hasta creo recordar que lo dibujé alguna vez, pero hoy como que lo veo de otra manera.
Estoy pensando tanto que se me recalienta el cerebro y de seguir así, no digo yo que no tenga una combustión espontánea y que me salga todo el humo por las orejas. Y sin exagerar ni un poco.
Lo de pensar es la reacción normal a otra situación, la de esperar. Si esperas, piensas en algo. Y claro, si esperas mucho, piensas mucho. Lo normal.
Nunca me he considerado una persona impaciente, más bien todo lo contrario, pero a veces no estoy demasiado cómoda con una espera.... porque me da por pensar. Si ya se que es una tontería, pero a ver quien es el majo que hace que mi cerebro se bloquee ante esperas estúpidas y no piense en chorradas de lo más variadas.
En fin, que sigo esperando esa explosión que haga saltar en mil pedazos mi tonta cabecita, porque la temperatura sigue y sigue subiendo y miedo me da ya.
No se si mi tan querida paciencia estará de vacaciones, pero es una sensación muy rara. Son cosas que no deberían alterarme, y tan absurdas como pueden ser la espera de una llamada tranquilizadora o la llegada a casa de mi nuevo ordenador, aparte de otras muchas. Y yo me estoy poniendo de los nervios.... y no conocía esa faceta mía, esta impaciencia repentina que me trae loca.
Y claro, volvemos a lo de siempre... pienso idioteces que me enrarecen el día y me quitan el sueño de noche. Y eso si que no me hace gracia.
Me cambian las perspectivas y lo que pensaba que iba bien ya no lo va, y lo que iba peor...bufff mejor ni lo recuerdo porque me da la llantina. Y si me pongo a llorar no paro.
Anoche estaba solita en casa... bueno lo sola que se puede estar en una casa con tantos animales rodeandome, pero lo que son personas...estaba sola sola. Y lo agradecí, porque en plena sesión de espera frente al ordenador me dio un chunguillo y me puse a llorar, aunque no era capaz de saber por qué.
El caso es que lloré a gusto, sin nadie que preguntase y me puse la musica tan alta que no se como los vecinos no vinieron a quejarse. Son las ventajas de los pueblos....
Salí a la terraza a que me diera el fresco e intenté relajarme viendo las lucecillas del país de enfrente. Me estiré en el suelo cuando mi respiración volvió a ser normal... y vi algo que no me acordaba que estaba esperando.... las estrellas.
Hacía meses que las nubes no me dejaban verlas y cada noche las esperaba sin resultado, hasta que me cansé de ver solo nubes grises. Y me sentí tan contenta de verlas otra vez que empecé a pasar lista, contándolas, como si eso fuese posible.... y me sentí mejor. Una espera menos, un pensamiento menos.
Es como si relacionase una espera con un pensamiento que me agota, y si las cosas van llegando, pues me siento algo mejor un peso menos.
Así que nada, he decidido empezar a ver solo las cosas que ya no tengo que esperar, como las primeras margaritas de la primavera o el sol cuando salgo de trabajar, y así me voy olvidando de otras.... si puedo.

03 marzo, 2010

Una noche rara

Llevo algo más de una semana durmiendo....raro. Y eso en mi resulta especial, más que nada porque suelo dormir como una manta y como dice mi madre, parece que entro en coma.
Pero ultimamente no. Y no lo digo solo porque me quedase hasta las mil viendo en directo las retransmisiones de las olimpiadas de Vancouver, o que me vea todas las películas nominadas a los Oscars de este año antes de la gala. Es más complicado que eso: me da por pensar cosas sin sentido, cismar que dicen en mi tierra, y no soy capaz de pegar ojo.
Doy más vueltas de las habituales intentando hacerme un ovillo para poder enganchar el sueño. Y no me gusta. Me siento especialmente rara no pudiendo pegar el ojo a la primera.
Y luego hay otra cosa....que me despierto a las tantas con la sensación de que me falta alguien a mi lado. Y eso me gusta menos aún. No me gusta esa soledad de la otra mitad de la cama, sobre todo cuando no puedo dormir. Porque cuando eso pasa me gusta abrazarme a alguien y acompasar mi respiración a la de quien duerme a mi lado hasta que concilio el sueño a su ritmo.
Eso si, también tengo el lado gracioso del asunto. Torr, mi perro, debe notarme intranquila porque se viene a dormir a los pies de mi cama cada noche cuando me oye revolverme entre las sabanas. Me olisquea un poco la cara y con la misma busca un sitio en la alfombra.
Estos días eramos los dos los que no pegábamos ojo, porque ha estado haciendo bastante mal tiempo y Torr tiene autentico pavor al viento, a la lluvia a las tormentas durante la noche. Así que ahí estabamos los dos, acurrucaditos en mi cama hasta que nos vencía el sueño. Vaya par...
Hoy por ejemplo el motivo de mi intranquilidad nocturna ha tenido una razón bastante más triste. A partir de las 6 de la mañana oía el vuelo de un helicóptero sobrevolando la costa y las sirenas de los bomberos. No hacía falta poner la tele u oír la radio para saber que lo que pasaba no era bueno. Es algo que cuando vives aquí aprendes bastante rápido. Estaban buscando a unos marineros perdidos en la mar.
Y así he pasado la noche, cismando por mi y por esas personas que estaban luchando contra la mar. Hasta que me he dado cuenta que mis quebraderos son males bastante ligeritos comparando con lo que estaban pasando esas familias angustiadas a tan poca distancia de mi casa.
No creo que hoy pueda tampoco dormir bien, pero veré las cosas desde otra perspectiva, usando el cristal correcto.

27 febrero, 2010

Niñera

Algunas noches, muy de vez en cuando, hago de niñera para los niños de unos amigos. Soy como el comodín de los viernes cuando la canguro habitual tiene planes.
Lo hago muy a gusto, porque normalmente la noche de los viernes no tengo nada mejor que hacer y suelo quedarme leyendo o viendo alguna película tranquilamente en mi casa. Y total, es algo que hago igual en mi salón o en el de mis amigos. Y les hago un favor.
Además ni me entero de que hay niños.... la mayoría de las veces. Lo cierto es que son tres peques encantadores, dos niñas y un niño que me caen de maravilla. Les leo un cuento en la cama, les doy un beso a cada uno y se quedan dormidos sin rechistar. Así da gusto, la verdad.
Pero esta noche me están haciendo trabajar un poco.
Hasta las 11 todo bien, pero... Miguel me llama. Quiere ir al baño. Subo a la habitación. Lucía se despierta y quiere palique. Me niego y la arropo para que siga durmiendo. Miguel tira de mi hacia el baño. Le traigo de vuelta a la cama en brazos porque se me queda dormido por el camino.
Vuelvo al sofá, pero solo 20 minutos. Así no hay quien vea una película.
Lucía tiene una pesadilla. Me llama para que le cuente algo. Subo otra vez los 14 escalones. La distraigo con una historia de mi perro. Miguel nos dice que nos callemos y Lucía le llama pesado. Al menos Teresa no se ha despertado. Les arropo y les mando dormir... como si me fuesen a hacer caso.
Vuelvo al sofá.... 35 minutos.
Oigo lloros. Teresa se ha caído de la cama y voy al rescate. Ahora los tres están despiertos. Lucía me habla del cole y Miguel del parque. Les prometo ir todos juntos un día si se duermen. Teresa quiere que me quede a dormir con ellos. Lo que me faltaba. Les digo que no, que yo prefiero dormir en mi cama porque las suyas son muy pequeñas y yo no entro. Se ríen y me prometen dormir ahora de un tirón.
No he llegado al sofá y Teresa me llama otra vez pidiendo agua. Buffff...... Vuelvo a subir las escaleras con una botella de agua grande en una mano y tres vasos en la otra porque preveo que los otros dos me lo pedirán también. Les doy agua, un beso y les arropo.
En fin, espero no tener que darme otro paseito a su habitación, pero me parece a mi que estos tres bichos hoy tienen ganas de fiesta.
De la película paso ya, me pondré a leer.
Al menos hoy no me aburro.

25 febrero, 2010

Relato hiperbreve.

El vacío que ocupaba el lugar de su corazón empezó a rasgarse por los bordes y el dolor de su pecho fue tan intenso que se despertó en medio de la noche.
Evitó moverse para no encontrarse con el otro vacío que tanto dolía, el de su cama. La oscuridad que todo lo inundaba le dio miedo otra vez. No ver, no saber, no tener.
A su mente volvió el recuerdo de su abrazo una noche, la luz que iluminó su vida un breve instante de tiempo.
Y por fin comprendió que todo aquel dolor lo causaba la pérdida de algo que nunca tuvo.

24 febrero, 2010

Poco que contar.

Madre mía..... llevo demasiado sin actualizar esto.
Supongo que lo de la vida monótona y aburrida tiene algo que ver. Si haces siempre lo mismo, o te repites o no hay mucho que contar.
Y yo soy ya, por norma general, bastante repetitiva, en especial con aquellas cosas que me importan demasiado. Machaco el mismo tema una y mil veces hasta que lo doy por resuelto, pero si a eso le sumo que son escasas las novedades que aparecen a mi alrededor el resultado es que no tengo nada de lo que hablar.
Son muy muy pocas las cosas que me sacan de este letargo, porque entre el mal tiempo y la falta de tiempo real para poder hacer lo que sea, la cosa esta fatal.
Si que tengo un par de entradas a medio escribir, con ideas que se quedan en el aire, pero parece que no arrancan del todo. Me falta inspiración... y ganas.
Este fin de semana ha sido algo diferente. Ha venido a verme alguien muy especial para mi. Menos de 24 horas, eso si, pero ha sido un cambio en la rutina que me ha venido de perlas. Ojala estuviese más cerca para venir más y alegrarme la existencia más a menudo. Sería perfecto.
Porque me he dado cuenta de que estoy cambiando a un ser gris. Y como ya dije una vez, es una color que no me gusta. Sobre todo porque la que se esta convirtiendo en gris soy yo. Lo que más me preocupa es que a veces quisiera huir y desaparecer, porque estoy casi segura que nadie se daría demasiada cuenta. Y no lo digo porque no me quieran, sino más bien porque no lleno.
A veces solo quiero sentir que a alguien en algún momento le hago realmente falta. Pero falta de verdad y no dependencia, que eso ya cambia el asunto.
No se.
Absurdo.... puede. Real.... también.
Tal vez solo sea que el gris me inunda y me apaga.
Estoy deseando que aparezca un día Arco Iris pronto. Por mi salud.

09 febrero, 2010

We're really fucked.

Cada poco tiempo tengo una crisis de vocación laboral. Sigo queriendo lo mismo, pero a veces me olvido de la razón.
Así que cuando eso pasa me fijo en dos simples gráficos que tengo en el corcho del escritorio. Son simples, dibujados a mano y que me recuerdan por qué quiero lo que quiero. Los dibujó alguien que ni siquiera tenía un título, pero resumió todo lo que hizo y que yo quiero hacer.
Una vez un profesor me dijo algo que me quedó grabado a fuego.
"Los principios bioclimáticos deben aparecer como un habito en la construcción y no como una rareza o una excepción. Por eso se debe hablar de buenas prácticas y de buena arquitectura y no de arquitectura singular."
Lo malo es que cuando eso lo cuentas te miran como un bicho raro y acabas por creertelo, y lo que es peor piensas que eres singular. Que tampoco es que me desagrade tanto la idea, pero en el fondo reconozco que complica las cosas.
La gente es de cañón fijo, lo que hace la mayoría es lo que vale, sin pararse a pensar que lo mismo un pequeño cambio les enriquece. Y no simplemente un cambio, sino también un vistazo atrás y un saber reconocer la experiencia de los que estuvieron aqui antes que nosotros. Basicamente no les fue tan mal en el pasado arquitectónicamente hablando. Vamos que no se caen catedrales todos los días.
Hoy me ha dado por buscar por internet algún otro raro especimen que cree en lo mismo que yo, y me he encontrado con esto:



Es un documental y esta dividido en 12 partes, pero es sumamente interesante.
Me ha devuelto un poquito de lo que estaba perdiendo. Eso si... sigo compartiendo plenamente la frase que dicen en el video y que da titulo a esta entrada.

03 febrero, 2010

Apatía absoluta....

lo que se traduce en unas minúsculas ganas de escribir ........

21 enero, 2010

Pues es verdad...

Pues es verdad..... es corta. Más corta que las ultimas que escribí.
Me han dicho esta tarde que la ultima entrada en mi blog era corta, y yo no me acordaba muy bien que era lo que había escrito, pero al verlo me he dado cuenta de que es verdad.
Es que ultimamente os estaba acostumbrando mal con entradas bien largas en las que divagaba sobre varias cosas y claro os pongo una de pocas lineas y os extraña.
Me acuerdo muy bien de por que escribí tan poco esta ultima vez. Según iba escribiendo me sentía repetitiva, como si siempre estuviese hablando de lo mismo. Será que le doy demasiadas vueltas a lo mismo día tras día aunque no lo escriba y al final resulta que el tema me satura. Y a mi me resulta incómodo aburrirme de mi misma.
Y sé que volveré a sacar el mismo tema a pasear, y que volveré a escribir de ello en el blog, porque es algo que me preocupa y mucho. Es como una sombra que tengo siempre pegada a mis pies, que no pesa pero que siempre está ahí.
Y nada más, hoy toca entrada corta otra vez porque voy a escribir pero solo para ti, así que no te me quejes de momento. Luego si pierdo la inspiración cuentista escribiré una entrada larga, pero no te acostumbres...

16 enero, 2010

Reflexionando...

Pienso y no se bien en que momento tomé la primera decisión equivocada, esa que a lo tonto me ha llevado a este callejón oscuro.
No se cual fue mi primer error, cuando empecé a perderme, ni desde cuando estoy totalmente perdida.
Y no puedo volver atrás, el tiempo pasado desapareció y el futuro me resulta demasiado escaso ya.
No me da tiempo a recuperar lo que perdí, no hay tiempo para encontrarme en este barullo de vida.

15 enero, 2010

Noticias de la semana

Cada mañana leo el periódico, sin faltar ni un solo día. Y lo leo de atrás hacia delante, maniática que es una. Aunque hay una segunda manía relacionada con los periódicos... me salto sistemáticamente la sección de deportes, concretamente la de fútbol. Salvo algún día especial, por norma general no me importa lo que allí se cuenta.
Me centro en otras noticias que suelen ser más interesantes. Unas noticias me gustan más o menos y otras directamente las aborrezco. Esta semanita me he encontrado un par de noticias de esas últimas. Me tuercen el día y no paro de darles vueltas.
Para poner en antecedentes tengo que contar que por fin he ido al cine a ver Avatar en 3D. Una película deliciosa. Técnicamente muy bien realizada y con una historia que me he gustado muchísimo a nivel personal.
Disfruté como una niña viendo como una historia panteísta es admirada por medio mundo. Porque resulta que yo soy panteísta y normalmente nadie sabe lo que es.... digamos que comparto la filosofía de vida de los Na'vi. El equilibrio, las energías que se transforman... básicamente eso.
Pues nada, yo feliz como una perdiz con la peli y al día siguiente al abrir el periódico me encuentro con una noticia que me hace torcer el morro. Al Vaticano no le gusta la película. Tampoco es que me importe mucho pero yo seguí leyendo.
Resulta que dicen que la peli "promueve el culto a la naturaleza y a la ecología por encima de la religión". Que es una "parábola antiimperialista y antimilitarista que no tiene verdaderas emociones humanas". Y ahí ya fue cuando empecé a reírme.
Yo no suelo hablar mucho de religión, más que nada porque a la gente le sacas de ser católico, budista o ateo y se pierde. No ven más allá y resulta cansado explicar una y otra vez que yo creo en algo por elección y no por tradición. Pero cuando el tema lo requiere yo soy la primera en hablar. Y este es el caso. Resulta que la iglesia pierde su valioso tiempo opinando de cine, o de si la ecología es o no una moda.
Pues es que la ecología de la que habla la película es panteísmo, que viene del griego "pan" (todo) y "theos" (Dios), que es la creencia de que todo es divino. Y eso es mucho más antiguo que el catolicismo, pero mucho más. Y eso del antimilitarismo debería ser bueno para aquellos que defienden el "no matarás". En fin, que me encabroné un poco, o más bien bastante.
Hoy he vuelto a leer el periódico, me he saltado los deportes y me he encontrado con otro brillante comentario del clero.
Un obispo va y salta que "hay males mayores que los que están sufriendo los pobres de Haiti". Creo que hay pocos comentarios que puedan sacarme tanto de mis casillas como este. Cada vez tengo más claro que el clero se luce cada día más... y así les va.
Males mayores.... este tío no ha pensado lo que ha dicho, porque si lo ha pensado es para matarlo, o mejor, para mandarlo a Haiti una temporadita para que vea esos males de primera mano a ver si le siguen pareciendo poca cosa. Y luego lo de "pobres de Haiti", que me ha sonado despectivo en grado supremo. Lo que tienen las catástrofes de este calibre en un país como este es que no hay pobres ni ricos, todos se encuentran indefensos ante lo que les viene.
No dejo de pensar en lo que ha dicho este hombre, llenando mi mente de insultos que saldrían de mi boca si no me sonasen tan mal. Este tío es un descerebrado, y lo que es peor, se cree que es inteligente, lo que le hace bastante peligroso.
Y me siento bien por haber decidido dejar de ser católica y dejar de creer en las mismas cosas que este señor. Prefiero mil veces lo que he decidido, y pensar que el equilibrio natural devolverá todo a su sitio. A pesar de que en ese equilibrio las catástrofes dañen a quienes no lo merecen y otros sin embargo duerman tranquilamente en sus camas calentitas con sus barrigotas llenas sin ser conscientes de las realidades de mundo.
Yo solo confío en que Gaia es sabia y que en algún momento las energías volverán a su lugar.
Y mientras eso pase yo volveré a leer en el periódico la sección de deportes y evitare lo que nombre a la iglesia. Seguro que es más interesante.

12 enero, 2010

Caidas

Hoy me he acordado de una tarde extraña que pasé una vez con mi mejor amiga. Creo que pocas personas pueden decir que se pasaron una tarde de risas en urgencias.
Mi amiga, intrépida y un poco temeraria se cayó de la bici y se dio tal golpe en la cabeza que la tuve que llevar a urgencias. El cachondeo empezó en el mismo lugar del accidente cuando ella quería ayudarme a meter la bici en el coche y le dio por reír. El camino del hospital riéndonos por la caída tonta que había tenido y por el pedazo chichón que le había salido en medio de la frente. Parecía un unicornio la verdad.
En la sala de espera de urgencias a ella le dio un poco más de risa tonta y empezó a bromear con que quería de medico a George Clooney porque total ella es menudita cual niña de pediatría. Las carcajadas discretas fueron seguidas de la risa escandalosa de mi amiga y de las miradas de censura del resto de la gente que estaba en la sala.
Pero era girarse para llamarle la atención por su comportamiento y todos sin excepción se echaban a reír con ella al ver que con tremendo golpe en la cabeza aún mantenía el buen humor. Hasta una señora mayor la felicitó por su optimismo en un momento de malestar físico.
Y el momento cumbre llego cuando el médico y la enfermera que la atendieron se miraron descojonados cuando les contó la manera en la que se había caído de la bici... a sus 26 años. Fue un día extrañamente divertido.
Hoy me ha venido esta historia a la cabeza porque a la que ha tocado caerse y reírse ha sido a mi. Me he caído de una manera tremenda y me he hecho daño, pero me ha dado por reír.
Siempre he sido un pelín torpe. Vamos, que soy de tropezón constante y caída fácil.
De niña no había verano que no estrenase las rodillas cayendo contra el suelo según llegaban las vacaciones.
Mi abuela siempre decía que es que se notaba que yo vivía en la ciudad, donde todo era plano, y los caminos de piedra del pueblo se me hacían demasiado desnivelados. Su frase con cada caída era: si vivieras aquí todo el año no te caerías.
Yo cada año me repetía en el viaje de 12 horas en tren que me llevaba al pueblo de mis abuelos que bajo ningún concepto me iba a caer al llegar, pero por norma general en aproximadamente unas 24 horas ya estaba untada de mercromina.
Ya vivo en el pueblo y aún así esta tarde he recordado las viejas caídas y me parece que alguna antigua cicatriz va a ser sustituida por una un poco más grande.
Tropezón intentando no pisar al perro, resbalón por el suelo mojado, caída y remate de rodilla. Balance de daños... pantalones para tirar y renovación total de la piel de la rodilla. Como cuando tenía 10 años. Eso sin contar con el dolor, la imposibilidad de doblar la rodilla, el cachondeito del médico y la idea de tener que cojear por lo menos todo el día de mañana.
Al menos me ha dado por reír...



05 enero, 2010

regalitos

No tengo remedio, no hay manera de que no me entren las prisas.
Es que parece que los días pasan más rápidos o que las horas se escapan en el reloj. El caso es que otra ves se me han echado encimas las fechas navideñas y yo estoy con los regalos a medio preparar.
Y como todo el mundo se pone de acuerdo para nacer entre diciembre y enero pues añado a los regalos navideños los regalos de cumpleaños de varias personas.
Si fuera como el común de los mortales me iría a un centro comercial y en una tarde, y tirando alegremente de tarjeta de crédito, tendría todo solucionado sin más quebraderos de cabeza.
Pero yo no soy así. Soy raruna hasta para eso.
No me gustan los regalos que no se piensan. Los que compras porque dices"bah! eso le va bien", y que luego el obsequiado abandona en cualquier rinconcito. Yo soy más de comerme la cabeza hasta que doy con una cosa que haga a quien lo recibe sonreír al recibirlo y sonreír al verlo días o meses después. Y eso no es nada fácil.
Soy más de regalos prácticos, que puedes llevar contigo, que tienen vida. Regalos múltiples, con muchas partes o con instrucciones. Y cuanto más especiales son, más tiempo llevan de preparación. Y si es algo que no se puede preparar pues seguramente lleve algo más que lo hagan especial. Un envoltorio diferente, una nota o una carta, yo que sé...lo que se me ocurre en el momento.
Que sí, que ya se que son una lata, pero vamos que con diferencia me gusta mucho más regalar algo así. Y estas fechas son agotadoras mentalmente por eso mismo.
Regalo a mis padres cosas que necesitan, pero les añado cosas que hagan que se rían un poco. Pero este año el que más me está costando es el de mi hermano. Que se ha puesto difícil decidirme, además añado que su cumple es dentro de poquito y son dos quebraderos de cabeza.
Y para colmo de males mi catarro insistente no me deja en paz y tengo la mente atolondrada entre antibióticos y mocos. Estoy yo como para pensar en regalitos. Pero es que mañana llegan los tíos estos que siguen una estrella y se van a enfadar conmigo porque no les he preparado casi nada de lo que tienen que dejar en los zapatos de todos. Que llevo mucho retraso con tantas cosas que preparar y eso es mucha presión hasta para mi.
Así que mañana me daré prisa y con las tijeras en una mano y el papel en la otra prepararé un montón de cositas para que el personal no se sienta decepcionado.
Ojala fuesen todos niños, que esos si que son fáciles de sorprender con un regalo. Cualquier cosa les hace felices. Una vez a mi sobri fueron unas pinturas y una piedritas de río para que las pintara y su frase: "tita... eres la reina de los regalos chulos"
Lo mismo este año me lío a regalar piedras a todo el mundo. Y a quien no le guste que pida reclamaciones a los de oriente.

03 enero, 2010

2010

Bienvenido 2010... ya te estaba esperando, un poco ansiosa, eso sí.
Llevas tan poco aquí que me da cosa pedirte tantas cosas, aunque podría resumirlo en solo una. Pórtate bien y mejora en todo lo que puedas al 2009, que se quedó un poquito a medias con muchas cosas.
Y si te ves con ganas mira a ver si consigues que llegue a la meta en un par de planes que ya va siendo hora y empiezo a pensar en tirar la toalla, así que métele caña.
Yo prometo poner todo de mi parte para que funcione el asunto, y así te costará menos ayudar.
Solo una cosa más, quiero montones de besos y abrazos para dar y para recibir, y un montón de sonrisas a mi alrededor, que eso siempre viene bien para ir hacia delante.
Ahora ya te dejo hacer, nos vemos cuando acabes tu mandato y hacemos resumen.
Buena suerte!!

31 diciembre, 2009

2009

Te echare de menos, ya queda menos para que te vayas, mi querido 2009...
No es que hayas sido un gran año ni mucho menos, pero tampoco has sido tan tan malo como para no despedirte como se debe.
He pasado por altos y bajos emocionales, no he avanzado en muchos aspectos y puede que en otros me haya quedado un poco parada, pero no pienso quejarme porque también me has dado cosas buenas.
He vuelto a escribir con ganas y eso es un logro después del parón tan lago que arrastraba. He sentido cosas que pensé que nunca más volvería a sentir y me he sentido viva otra vez. He entendido que tengo que dar ese salto que va a doler tanto para poder avanzar de verdad. Y lo más importante, he encontrado a alguien especial que hace que quiera hacer todas esas cosas, y no por él, sino por mi.
No has sido tan mal año después de todo, pero tengo que hablar seriamente con el 2010 para que se espabile y que te mejore en bastantes cosas, porque tengo muchas ganas de hacer mil planes y de pronto tengo la sensación de que el tiempo pasa demasiado rápido para mi.
Y no te preocupes, que cuando me acuerde del 2009 lo haré con muchísimo cariño.

30 diciembre, 2009

Dias Arco Iris

Lo de tener un nombre poco común es algo que me encanta. Será por ser diferente en algo que todo el mundo que te conoce recuerda. Aunque tengo que aclarar que en mi casa somos dos, mi madre yo, las que repetimos nombre.
No lo llevo tan bien cuando me llaman por teléfono a casa y preguntan por mi, porque si es otra persona la que contesta en vez de yo misma lo que se oirá será un "¿madre o hija?". Y no hace demasiada gracia cuando la otra persona no sabe muy bien cuantas hay y dudan, que ya se ha dado el caso.
La otra cosa mala que tiene esto es que para estos nombres raros no hay una fecha señalada en el santoral, ni nada por el estilo. Así que cuando eres pequeño te fastidia que no tengas tu día especial por tu nombre como todos los demás. Mi padre tiene santo, mi hermano tiene santo, tooodos mis amigos tienen santo, menos mi madre y yo, que nos quedamos fuera de las celebraciones santoriles.
Y no se muy bien como, ya ni me acuerdo de cuando empecé, pero de pequeña me inventé mi propio santo. Me busqué los días Arco Iris.
Mi nombre tiene que ver claramente con él, así que simplemente decía que cuando salía el Arco Iris era mi santo, y buscaba alguna cosa para autoregalarme, una flor, una chuche, no tenía que ser algo de valor económico, solo algo que cambiase el día por uno especial. Y no es algo que pasase mucho a pesar de vivir en el norte, así que esos días eran todo un acontecimiento para mi.
Ahora de ya adulta me sigue haciendo muchísima ilusión ver un Arco Iris, y me alegra el día por muy gris que esté. Es como un guiño que me da la naturaleza de vez en cuando para ponerle un toque de color a mi vida. Es más, en cuanto me doy cuenta de que esa allí arriba, paro de hacer lo que esté haciendo, me quedo un rato mirandolo y disfrutando como cuando era niña. Ya no me autoregalo nada, porque el simple hecho de que aparezca un Arco Iris entre las nubes ya me parece suficiente regalo.
Normalmente esos días cambian para mejor por algún motivo. Lo mismo es que cambio mi actitud y eso redirige el día, pero me da igual la razón, solo se que después de ver esos colores cruzando el cielo algo especial pasa.
Hoy ha sido un día Arco Iris. Una mañana medio lluviosa medio soleada, y eso solo significa una cosa: altas probabilidades de que un Arco Iris haga su aparición. Así que no he parado de buscar uno hasta que por fin lo encontré. Era precioso y enorme. Nacía entre la niebla que cruza el rio y parecía querer acabar en pleno océano. Ha sido increible, porque no recuerdo ninguno así.
Y me he quedado tan feliz, pensando que el día iba a terminar bien, posiblemente mejor de lo que esperaba. Y así ha sido. Sería muy largo de contar y me podría enternizar contandolo pero hoy se ha cumplido lo de los días Arco Iris.
Resumiendo, me he ido de visita a la gran urbe con mi madre que tenía que comprar urgentemente útiles de trabajo y al terminar hemos estado paseando en el centro por una calle peatonal.
Y allí estaban, no eran más de 10 chicos y chicas con enormes letreros entre las manos con un mensaje bien claro: SE REGALAN ABRAZOS.
Casi me pongo a llorar de la emoción. Necesitaba urgentemente un abrazo que no se pida y tenía enfrente un montón de brazos abiertos hacia mi dispuestos a estrecharme con total cordialidad. Y como un resorte he saltado hacia ellos como si les conociera de antes, con una sonrisa en mi boca tan sincera como la suya. Y les he abrazado a casi todos. Solo me han faltado los que estaban abrazando a otras personas.
Lo mejor es que me he girado para ver donde se había quedado mi madre y me la he encontrado con la misma sonrisa que yo abrazando a todos aquellos chavales y felicitándoles el año nuevo.
Me ha encantado este día Arco Iris. Posiblemente el último del 2009, porque ya sería demasiado bueno que mañana se volviese a repetir, aunque nunca se sabe...
Los días Arco Iris son impredecibles.

29 diciembre, 2009

Sordera

Maldito catarro. Me tiene totalmente alelada y lo que es peor, medio sorda. Y es que esta vez el catarro me ha dejado los oídos taponados y un zumbidillo constante que amortigua cualquier tipo de sonido que haya a mi alrededor. A primera hora de la mañana ha sido de agradecer, porque parece ser que mis compañeros de trabajo hoy estaban de un simple que mejor no oír sus tonterías matinales. Pero según pasaban las horas ya me he dado cuenta de que el zumbido era insoportable. Literal.
Que mosqueo no oír bien el motor del coche, o llegar a casa y sentarme a la mesa con mi familia y no entender la conversación al 100%. Lo ser el centro de las bromas no me importa mucho, pero no enterarme siquiera de por que se ríen molesta bastante más.
Así que en medio de este silencio me he puesto a pensar. Si si, eso que hago en exceso y que me gusta tanto. Y me he acordado por millonésima vez que me apetece viajar. Pero no viajes cortos, si no un viaje de verdad, de maleta con muchas cosas en una mano y de plano del destino en la otra.
Vamos, lo que yo llamo viajar como a mi me gusta, caminando despacio, observando sin prisas disfrutando cada segundo y absorbiendo cada recuerdo como único. Guardando recuerdos en el bolsillo de la chaqueta para pegarlos en mi guía particular de viajes.
Porque yo tengo una guía de viajes personal. Una hecha por mi, y que nadie conoce, llena de dibujos, planos, recortes, tickets de compra, y un pequeño resumen de lo que fui sintiendo en cada momento. Y no solo están los pensamientos del momento, sino también lo que pienso al cabo de unos días, después de digerir la experiencia.
Me ayuda a recordar mejor el viaje, viendo por donde pasé cada día, cada ruta a pie, cada linea de autobús que tomé, cada semáforo que crucé. Y veo que hice más fotos un día que otro y entiendo por que fue. Es simplemente volver allí con mi mente.
Y como un pensamiento lleva a otro más rápido que nada en este mundo me acordé de mi viaje favorito, de ese que quiero repetir cuanto antes, y me da igual si voy sola o voy acompañada. Se que quiero volver a Londres.
Me fascina esa ciudad y la manera en la que la viví. No solo en mi ultimo viaje, sino en las tres ocasiones en las que fui de pasada cuando pasé mis veranos el Inglaterra. Londres es una de mis ciudades fetiche.
No se si es porque me siento parte de otro mundo estando allí o porque aquello es otro mundo diferente al mio, pero el caso es que me atrae hasta el infinito. Esa ciudad con calles llenas de vida, moderna y con historia, multicultural y en constante cambio. Y se que vivir allí no sería lo mismo que ir solo como una simple buscadora de vivencias (no me gusta eso de turista cuando hablo de Londres). Estoy segura que de vivir alli estaría llena de nostalgia y morriña, y que posiblemente no fuese todo tan idílico como cuando lo pienso ahora. Pero Londres tiene esa cara oculta que no conozco y que despierta en mi una curiosidad malsana, porque hace que me plantee una y mil veces escaparme para conocerla.
Locura? Quizás. Pero a fin de cuentas una locura bonita.
Así que entre pensar y no oír se me ha pasado el día casi volando y he dejado para la noche la sensación de soledad que me invade estos días.
Serán cosas del catarro.

28 diciembre, 2009

Esta noche....

... te dejaré entrar en mis sueños si me haces un hueco en los tuyos.

26 diciembre, 2009

Miedo a un no

Joer, que frío hace. Pero frío frío, que con la humedad parece que se me congelan hasta los huesos. Y he pillado un catarro de esos que te dejan agotada, y lo que de verdad me apetece es meterme en la cama, al calorcito. Preferiblemente al calor de pecho ajeno, para que negarlo, que es el que más cura. Eso es algo que me encanta.
Solo con pensarlo ya sonrío... quedarme dormida abrazada a alguien, posiblemente dejando una frase a medias, porque conociéndome se que pasaría. No creo que haya un placer mayor que saber durante el resto de la noche que tienes a alguien a quien quieres a escasos centímetros de tu cuerpo. Pero resulta que quien quiero que esté en mi cama no está.
Y por extraño que parezca no soy capaz de pedirle a ese alguien que venga a verme, que entre en mi cama a darme calor, que quiero que sea él quien me acompañe por las noches. Tengo miedo a que me diga que no. Como una quinceañera...
Es que llevo tantos tropezones que no me apetece pasar por uno más y así estoy.
La verdad es que a veces tengo miedos de lo más tontos, porque que podría haber de malo en que me digan que no? Como mucho que me quede poco más o menos como estoy, lo cual no cambiaría en exceso esta situación pero si que aclararía cosas. Y si la respuesta es sí, pues eso que gano, lo que de verdad quiero.
Pero aunque me seduzca mucho la idea el miedo sigue ahí y las ganas de no tener que volver a levantarme después de la caída del guindo también.

24 diciembre, 2009

24 de Diciembre

Tengo un par de entradas al blog a medio escribir, pero dada la fecha en la que estamos creo que lo mejor que puedo decir es:
Feliz Navidad!!!

Esto lo digo para aquellos que la celebren, y para los que no lo hagan, pues que disfruten del buen rollo que parece que tiene todo el mundo en estas fechas.

19 diciembre, 2009

Mientras leía.

La vuelta al trabajo no ha sido tan dura como pensaba. Eso sí, mi parada para el café se adelanta un ratillo y dura un poquiiiito más... alguna ventaja debía tener mi trabajo...jejeje.
Y el café lo acompaño del periódico local, para enterarme me lo que se cuece en el mundo mientras mi vida va a su ritmo tranquilo. Así que me enfrasco en todas esas cosas que no siempre son de todo mi interés, aunque me gusta leerlas de igual manera... que así seguramente tendré fuentes para hablar de rarezas con alguien.
Pero resulta que ayer una noticia llama mi atención: Terremoto en Portugal que se siente en Andalucía y Galicia. Y mi mente se pone a todo ritmo, leo a toda velocidad el resto de la noticia y de pronto caigo en la cuenta de una cosa. A esa hora, esa noche, yo estaba despierta en la cama, leyendo compulsivamente. Y lo sentí. Pero no supe hasta que lo leí en el periódico lo que había pasado.
Lo único bueno de las vacaciones fue que leí muuucho. Tanto que me estuve quedando varios días durmiendo escasas horas simplemente por el placer de leer un libro del tirón hasta caer rendida de sueño. Y ese día estaba leyendo, y me di cuenta de que mi cama se movió de una forma extraña, o al menos tuve esa sensación tan rara de que algo se movía a mi alrededor. Pero pensé que por culpa del fuerte temporal que había afuera estaba por lo menos flipando, o que la extraña postura que tenía mientras leía me estaba jugando una mala pasada. Y según seguía leyendo el libro me olvide por completo de lo que me acababa de pasar.
Ahora me da rabia no haber pensado en la posibilidad del terremoto, y no haber disfrutado o temido esa experiencia tan extraña como lo que fué... un auténtico terremoto!!! Y lo peor.... no darme cuenta hasta dos días después...
Si es que soy tan boba que para una vez que me pasa algo interesante ni tan siquiera me entero, que cruz!!

17 diciembre, 2009

Otra vez igual

No se que es más frustrante, si sentirme como una cría o dejar que me traten como a una cría. Aunque casi casi es lo mismo.
Odio cuando siento que no tengo salida, cuando desearía gritar y no puedo, cuando daría lo que fuese por poder salir corriendo.
Quiero vivir la vida que se supone que debía estar viviendo ya.

15 diciembre, 2009

Rompiendo la rutina

Esta mañana he empezado a asumir que en dos días se me acaban las mini vacaciones... justo cuando he empezado a asimilar que estaba de vacaciones. Y claro me han entrado las prisas porque tenía cientos de cosas por hacer y ya no me da tiempo a casi nada.
Así que hoy me he puesto a maniobrar de buena mañana. Banco, compritas que no puedo hacer normalmente y finalmente pasar la ITV a mi cochito.
Tengo que aclarar que lo de cochito es por el cariño y no por tamaño o edad. El mi pobre tiene 20 añitos de nada y es grande grande. Ha estado en mi familia desde que salió del concesionario, así que le tengo mucho aprecio. Le cuido todo lo que puedo, pero los años no pasan en balde y menos para él.
En la nave de ITV el caos de siempre, colas infernales a pesar de la cita previa y todo eso, y gente que no se entera de lo que va el tinglado. Ni que fuese demasiado complicado. En fin, que hora y media para que me dijesen que no está del todo sano el cochito. Y eso significa visita al taller y volver a pasar el suplicio de la ITV. Pero eso lo dejo para mañana, que solo de pensarlo me pongo enferma.
Después de eso me he ido a comer a la gran urbe ruidosa a la que voy un par de veces por semana. Comer sola tiene su encanto a veces, pero hoy no era buen día para la soledad y he disfrutado más bien poco del asunto. Eso sí, me he sentado al lado de una ventana y he podido observar la ciudad y a la gente que se mueve en ella. Sigue siendo algo que me resulta fascinante.
Después, y como antídoto al aburrimiento y la soledad, me he ido a la mejor librería que conozco antes de acudir al resto de mis obligaciones. He fichado un par de próximas adquisiciones y he vuelto a las calles la mar de contenta.
Bueno, contenta los tres primeros segundos, porque cuando he recordado el camino que tenía que tomar se ha esfumado esa alegría de un plumazo. Es que esta curiosa ciudad es todo una cuesta arriba, todas sus calles son inclinadas y a veces son un verdadero suplicio, porque cuando piensas que ya estás arriba ves como la siguiente calle sigue subiendo.
Así que me mentalicé y empecé el ascenso, con tan pocas ganas como se pueda uno imaginar, mirándome las botas al subir y resoplando a cada paso.
Pero menos mal que esta vida te responde a veces con pequeñas alegrías. La calle estaba desierta, ni un alma hacia arriba ni hacia abajo, ni un coche a lo lejos, ni una voz, y de pronto he visto bajar a toda velocidad una pequeña pelota sin dueño por el centro de la calle. Y me he apartado al verla pasar, como cuando alguien pasa corriendo a tu lado.
Me la he imaginado con prisa, porque llegaba tarde a algún sitio. Hasta me he inventado una historia explicando lo que le pasaba. Me giré para verla seguir bajando y botando a un ritmo acelerado. Ha sigo genial.
La verdad es que ha sido lo único que me ha hecho sonreir en gran parte del día.

13 diciembre, 2009

Sequia

Definitivamente estoy en plena sequía creativa.... a ver si me inspiro pronto porque empiezo a desesperarme.

09 diciembre, 2009

Mi conciencia.

Todos tenemos amigos. Unos te ayudan a que no te sientas solo, otros te hacen reír. Y yo tengo una amiga que es como la voz de mi conciencia. Mi Pepito Grillo particular. Me escucha, y me dice aquello que necesito oír, que no siempre es lo que yo quisiera, y no suele equivocarse mucho cuando te dice su opinión.
Da consejos con una seguridad increíble y los da a sabiendas de que, aunque no salgan bien, no te sentirás frustrado con el fracaso. Siempre me anima a vivir, y a valorar las cosas. Me conoce mejor que yo misma, igual que yo a ella, y aunque pasen meses sin hablar, sabemos con solo saludarnos si algo va bien o no.
Estos días a venido a verme. Sospechaba que yo no estaba bien, y no ha dudado en venir hasta donde se acaba la tierra, para ayudarme. Y aunque mi situación es complicada ella ha sabido decir las palabras justas que me dan el ánimo suficiente para seguir otro poquito más. Su visita ha sido sanadora y más aun porque yo no la llamé pidiendo ayuda. Me ha enseñado a ver mi gran quebradero de cabeza como lo que es, un problema, pero ahora lo veo con una lente diferente, sin filtros y de forma objetiva.
Sus prioridades han sido hasta hace poco muy similares a las mías, y en eso se basa nuestra amistad, queremos lo mismo en esta vida y luchamos igual. Tenemos formas distintas de ver muchas cosas, pero las prioridades las mismas. Si lo pienso seriamente así nos va a las dos.... nos salen bastantes cosas al revés, la verdad, aunque nos reímos de ello, que le vamos a hacer.
Pero el caso es que estos días con ella me han mostrado a una nueva persona, con nuevos miedos. Un accidente la ha convertido en una persona con un temor enorme a sentirse más sola de lo que ya está. Y si ella que es mi conciencia está así, pues como que es mi turno para hacerle ver lo afortunada que es, y la vida maravillosa que tiene.
Y quizás al decirlo me daré cuenta yo también de lo afortunada que soy por poder decir que mis sueños son alcanzables y que la felicidad la acaricio siempre con la punta de los dedos. Y ya es mucho.

04 diciembre, 2009

Mi hermano y yo.

Hablando con mi madre ha salido el tema de cuando eramos pequeños mi hermano y yo. Es algo de lo que le encanta hablar a todas las madres, sobre todo a la mia.
Solo somos dos hermanos y la diferencia de edad no es mucha, aunque en ciertos momentos parecía un abismo. Sobre todo cuando él nació o cuando era muy pequeño. Son 5 años, pero yo pase de ser la reina de la casa a tener que compartir el reino, y no debió hacerme mucha gracia porque entre que él era nuevo y que yo quería una niña pues como que no estaba demasiado contenta. Creo que esa ha sido la unica vez que he sentido celos en mi vida... pero según mi madre duró poquísimo. Menos mal.
Y al principio nuestra relación no era muy buena, lo bueno es que pasamos de ser unos niñatos que no nos haciamos ni caso a volvernos inseparables, a contarnos cosas, a compartir viajes y anécdotas, a llamarnos a las tantas de la mañana cuando uno de los dos no estaba bien. O cuando nos pasa algo genial. Nos apoyamos el uno al otro, y se nota.
Me ha hecho mucha gracia volver a recordar juegos y discusiones que teníamos muy a menudo. Cuando mezclabamos su escalextric con mis casas de Lego que poniamos alrededor del circuito, hasta que atropellaba a alguna de mis muñecas y yo montaba en cólera.
Pero las que más recuerdo son las broncas que teniamos cuando él leia mi diario y se cachondeaba todo el día. El muy listo era como un espía y lo dejaba todo tal cual, pero sus comentarios le delataban siempre. Que cosas, antes lloraba porque me leian y ahora lo estoy deseando.
La otra bronca que teniamos mucho era porque según él yo le miraba mucho.... jajaja era siempre el motivo de discusión en las comidas, pero yo lo hacía sin maldad.... lo juro!!
Lo de mirar fijamente es algo que hago aún hoy. Me gusta observar todo lo que me rodea, y a veces con demasiado detenimiento. Es como conocer un poco más todo lo que me rodea.
Si miro a alguien un rato y veo como se mueve al hablar, como gesticula, lo que dicen sus ojos... entonces creo conocer a esa persona tanto o más que por lo que dice. No es una ciencia exacta y seguro que me equivoco muchísimo, pero me resulta apasionante.
Me gusta mirar a lo ojos y ver expresiones diferentes, o a las manos, que es otra fuente de información. Ver como se sientan en un bar, como piden algo a un camarero o como revuelven el café. Es divertido y revelador.
Mucha gente se siente molesta e incomoda cuando lo haces, y aunque intento moderarme, a veces no lo puedo evitar. Me sale solo, como lo de tocar las piedras.
Un día debería apuntar cosas en las que me fijo que seguro que da para escribir y mucho.

03 diciembre, 2009

Así no

No me gusta empezar así las mañanas, así no.
No deberían nunca despertarte con una mala noticia, por lo menos deberías poder desayunar a gusto y pensar en las posibilidades del día. Hacer un plan de planes y dejar que las horas lo trastoquen todo. Pero si ya empiezas con el revés puesto, mal vamos.
Me han llamado para darme una noticia bastante triste, que aunque no es el fin del universo, si que es el fin de un pequeño mundo.
Una buena amiga mía ha perdido el bebé que esperaba... en el día de su cumpleaños. Y ya es su segundo aborto en menos de 2 años. Joer, no es justo. Llevan años intentando ser padres, y son la típica pareja que les ves con un niño de la mano. Les pega. Pero parece que se les pone todo en contra.
Esta vez parecía que el embarazo iba bien, y estábamos todos la mar de ilusionados con ese pequeñajo. Habíamos pensado hacer copias de la siguiente ecografía para tenerla todos. Uno más en la pandilla, decía el hijo de otros amigos.
Y que se le dice a alguien que en su cumple pierde la ilusión... felicitarle no precisamente. No puedo pensar en como se enfrentará a esto, otra vez. Hace un año ella, con un humor que a todos nos sorprendió, lo definió como cuando te roban el bolso. No te lo crees, no sabes como empezar a llorar y la sensación es de desorientación y vacío. No es dolor físico exclusivamente, es un dolor que está en el aire que respiras. Y ya no sabes que cosas de las que pensabas hacer las seguirás manteniendo en la agenda, las visitas al medico, las cositas que ibas a comprar para el bebé...
Está visto que los planes no salen nunca como uno quiere. Pero eso ella ya lo sabe, así que ya ha dicho que no se rendirá.
Pero hoy el día ha empezado mal y eso puede ser señal de que puede acabar peor, porque mis días suelen ir empeorando según pasan las horas, así que malo malo.
Iré a visitarla con una sonrisa, y con una cajita cargada de ilusiones, para que recargue ahora que tiene el nivel por los suelos.
Y mañana será otro día...para casi todos.

02 diciembre, 2009

You are great... you are amazing...

Con lo facil que es sonreir y lo que le cuesta a algunas personas...
.


30 noviembre, 2009

Frio, mucho frio.

El otro día hablaba de congelar el tiempo, y hoy la que está congelada soy yo con este tiempo.
Mimá!! El invierno me ha llegado de golpe y porrazo.
Lo de los temporales pasando por encima de mi casa es algo a lo que estoy bastante acostumbrada, ya no me asustan los vientos huracanados que lo mismo que vienen se van, ni esas tormentas que llegan de la nada y descargan tanta agua como para atascar alcantarillas. Eso es rutina por estas tierras.
Pero el frío de hoy ha sido tremendo. Y ese frío con tanta humedad como tenemos aquí, pues resulta muy duro. Durísimo, aunque suene exagerado. Esta mañana la niebla no me dejaba ver más allá de 5 metros, así que el aire era agua helada. Me dolía hasta la cara, y no cuento como tenía las manos porque ni siquiera las sentía.
Y yo que soy una friolera exagerada he empezado con mi ritual invernal. Me pongo tantas capas de ropa que me convierto en cebolla. Y varias capas son camisetas, jerseys, chaquetas y abrigo, y por supuesto rematando con guantes, gorro y bufanda. Vamos que no me dejo nada.
La verdad es que me he visto reflejada en el cristal del coche y me ha dado la risa. Ni diez años viviendo en lo más helado de Castilla habían conseguido que tuviera esa cara de frío. Ya perdí la costumbre de ver los termómetros a bajo cero.
Aquí duermo con calcetines y bien abrigadita debajo del edredón, intentando moverme lo menos posible para que no entre en la cama el frio de fuera.
Menos mal que entre las ventajas de vivir en el pueblo está la cocina de leña que aún conservamos en mi casa, y que mi madre amablemente enciende cada día. Y en cuanto entro por la puerta me arrimo a toda prisa intentando entrar en calor. Yo no sé como no me quemo el trasero de tanto como me acerco. Pero es que me encanta ese fuego que hace que desaparezca el frio en poco rato, es lo mejor del invierno.
Bueno, no. Tampoco es plan de mentir. Hay muchas formas de entrar en calor en invierno y que son mejores que esa. Mejores y más divertidas, las que pensais y otras. Desde una copichuela de licor café hasta acurrucarse con las mascotas, aunque a mi hoy me apetecía bastante una partidita de Tetris ;)
El que lo entienda que tome nota.


28 noviembre, 2009

Congelar el tiempo

Muchas veces desearía que el tiempo se congelase en cada uno de esos instantes mágicos que me alegran la vida.
Y son tan poquitos que cuando ocurren tan de vez en cuando aprieto muchísimo los ojos con fuerza durante unos segundos y me imagino lo que sería que durasen más de lo sé que van a durar. Lo malo es que al abrirlos me doy cuenta que pierdo el tiempo y me pongo a disfrutarlos como si cada uno de esos segundos fuese el ultimo y no se pudiesen repetir. Y generalmente no se repiten.
Luego solo me queda recordarlos cuando han pasado, pero como sé que los disfruté sonrío a pesar de la tristeza que me queda por no poderlos saborear otra vez.
Y sé que son momentos mágicos porque durante esos instantes no me acuerdo de todo lo demás, me olvido de mis penas y me invade una sensación de paz absoluta, como si hubiese llegado al destino. Aunque no tengo muy claro que destino será ese, supongo que el de la felicidad que tanto busco.
Y esa paz me dura bastante, e intento revivirla al recordarlos, aunque ya no es lo mismo. Lo que pasa es que a veces es algo que necesito hacer para evitar pensar en otras cosas.
Hoy llevo todo el día acordándome de un momento que es de los más bonitos que he vivido con alguien especial en mucho tiempo, y que intento recordar cada vez que no puedo dormir por la noche. La culpa es de una canción que he recordado de pronto y que me ha llevado atrás, hasta una noche muy especial.
Pienso en como fué en aquel momento y como sería estar de nuevo en esa situación ,y solo con imaginar esa posibilidad ya puedo dormir y soñar con ese alguien especial. Y duermo tranquila y pensándome acompañada.
No sé si será muy bueno dada mi situación actual, pero soñar es lo máximo a lo que puedo aspirar hoy por hoy. Y no es poco.


25 noviembre, 2009

sobre la marcha...

Yo no soy de hacer planes, nunca lo he sido. Mi frase favorita es "...sobre la marcha..." y toda la gente que de verdad me conoce lo sabe.
Ya conté una vez lo de mis impulsos, lo de querer hacer algo y hacerlo sin apenas pensar. Lo divertido que resulta no saber bien lo que te espera a lo largo del día. Ni que será lo que recuerdes de la jornada antes de quedarte dormido.
Me gusta la improvisación, me gusta que las cosas surjan, y no tener mi vida preparada.
Me gusta que mis amigos no sepan en que bar estoy tomándome una caña porque puedo estar en cualquiera de los que suelo ir. Me gusta ponerme tacones para salir un domingo y que a media tarde necesite urgentemente unas deportivas porque me voy a dar una vuelta por el monte.
Me gusta cambiar de aires. Las mudanzas siempre han tenido cierto encanto para mi. Es guardar tu vida en cajas, llegar a un sitio nuevo, reubicarlas y comenzar de nuevo. Sigue siendo tu vida, tus cosas, pero en otro lugar.
Pero ahora por cosas que no vienen a cuento estoy metida en un bucle del que no se salir. Mi vida esta preestablecida. Se lo que voy a hacer hoy, mañana, la semana que viene....
Se que el sábado me tomare un cafecito del otro lado del río, cenaré en la bocatería de siempre y me beberé una caña en el mismo bar que las ultimas semanas, que el domingo haré exactamente lo mismo y que el lunes empezaré de nuevo la rutina.
Creo que va siendo hora de volver a ser yo y desprogramar mi vida.

21 noviembre, 2009

Resaca...

Hoy estoy de resaca, y de resaca de la buena. No de esas en las que te despiertas con la cabeza dolorida, los oídos zumbando y tan solo deseas no haber salido el día anterior, si no más bien una resaca de buen rollo, de ganas de mucho más.
Anoche fui a un concierto. Un concierto de un grupo amigos mios que empieza a despuntar un poco, que llevan muchos años trabajando, y que como se arriesgan mucho, pues a veces ganan algo. Anoche disfruté muchísimo, porque me lo pasé genial escuchándoles y porque vi a un montón de gente del publico volcándose con ellos y eso es lo mejor que a ellos les puede pasar. Y disfruté porque les vi felices, porque estaban haciendo lo que de verdad les gusta y porque son momentos que estoy segura que no olvidaran. Y yo estaba allí compartiendo eso con ellos. Yo y 350 amigos más. Porque se ganaron al público y nadie salió de allí sin considerarse un poquito más amigo de ellos.
Y lo hicieron posible por eso mismo, porque estos chicos son amigos que hacen y tienen amigos de verdad, de los que te echan una mano en un momento como el de ayer, cuando la mayoría de la gente que trabajó con ellos lo hizo por ayudarles a conseguir que todo fuese perfecto. Gente que afinó guitarras, que cantó con ellos, que les ofreció mejores instrumentos, que les hizo fotos, que grabó las imagenes, que les dió apoyo cuando días antes los nervios empezaron a hacerles flaquear.
Supongo que ellos guardan en su retina al publico botando al ritmo de la música, aplaudiendo y cantando todas sus canciones, pero yo guardo en mi retina sus caras de felicidad, su sonrisa agradecida y el brillo en los ojos de los sueños cumplidos. Se abría ante ellos las puertas de una ilusión que hace realidad a pasitos pequeños pero firmes.
Y se lo merecen. Y se merecen todo lo que está por llegar que será mucho.
No es que lo diga yo, es que es un hecho.


18 noviembre, 2009

Una de hiperactividad...

Pues resulta que aparte de tropezón fácil también soy de escritura fácil.... y hoy tengo el día parlanchín.
Más bien tengo el día hiperactivo. El miércoles tiene una de esas escasas tardes en las que acabo relativamente pronto de trabajar por la tarde y puedo hacer otras cosas. Normalmente aprovecho para hacer cosas en el ordenador, arreglando fotos, enviando mails, y si tengo un ratito escribo alguna carta o sigo buscando palabras a mis cuentos inacabados.
Pues hoy me ha dado por algo nuevo. Hoy he decidido aprender a hacer bolillos.... si, si, encaje de bolillos. Esas labores que hacía mi bisabuela, que apenas hace la gente joven y que acabará siendo una de esas cosas que se pierden en el tiempo. Desgraciadamente.
Para mi sorpresa resulta que es mecánico, y con un sonido relajante. Supongo que a la larga será prejudicial para mi espalda... pero me ha enamorado.
Como hace años me enamoró el punto de cruz, o el repujado de estaño o la restauración de muebles. Solo que esto me parece que debo aprenderlo, para que tarde más en perderse la tradición.
Y mientras empiezo a liar hilos, a equivocarme con los cruces de los bolillos me he puesto a escuchar la radio, que es una de las pocas cosas que no te distraen de la labor. Hacía siglos que no me paraba a escucharla. Y resulta que he dado con una emisora que me ha sorprendido. Solo hablan en ingles, pero con un toque didáctico. Y como hace un montón que no hablo ingles he pensado que no estaría mal escuchar un poco. Para recuperar el oído.
Porque lo he perdido bastante. Suelo ver la mayoría de las películas en versión original, porque así se captan los matices que se pierden en el doblaje, pero normalmente aprendo poco, porque me quedo con la esencia de la peli y me olvido de muchos términos que no entiendo.
Antes, bueno hace años más bien, al llegar a casa los sábados por la noche me ponía la tele porque a esas horas siempre había alguna película en versión original subtitulada y terminaba dormida en el sofá. Pero aquello me educó muchísimo el oído y no perdí nada de mi ingles mientras mantuve la costumbre. Lo malo es que las costumbres cambian y perdí esa facilidad para expresarme y entender el ingles, y la facilidad para dormirme en el sofá.
Lo mismo ahora gracias a los bolillos vuelvo a hablar ingles.... vivan las antiguas tradiciones!
See you later!!!

Soledad... y vacío

Lo más triste del mundo es sentirte solo cuando estas rodeado de gente porque añoras a la única persona que necesitas y que no está. Si esa ausencia es porque no queda de otra, pase, pero cuando es porque esa persona no quiere estar, entonces el dolor es abismal.
Es un vacío que no tiene limites, que se clava y que te consume. Y lo peor es que no ves una solución. Lo llenas de cosas banales intentando ocultar eso que tanto pesa, y sin embargo cada vez pesa más y más. Buscas cobijo en nuevas aficiones, nuevos intentos de ocupar tu tiempo y lo único que consigues es hacer más cosas pensando igual en ello.
Ya he pasado por eso varias veces y me da miedo volver a necesitar tanto a alguien. Porque son heridas que no curan. Son cicatrices que marcan tu forma de ser, de relacionarte, de vivir.
Y lo peor es que no te enseñan a no caer en lo mismo. Tengo tendencia a caer una y otra vez en la misma situación.
Será que soy de tropezón fácil.

15 noviembre, 2009

Yo escribo...

No tengo muy claro desde que momento escribo con asiduidad. Me perece que desde que empecé mi primer diario allá cuando tenia unos 12 o 13 años. Ya antes escribía, pero no como una rutina, no como una necesidad. Pero desde esos 12 años se ha convertido en mi vida. Y creo que desde entonces no he parado.
Hoy he leído en un suplemento dominical un articulo que hablaba de los que escribimos. Decía que es una forma de ver la vida, o más bien, que es una forma de vida.
Al principio mi diario era como una especie de cuaderno de bitácora (así lo he llamado en realidad siempre) en el que tomaba nota de todos los avatares de mi vida y de lo que yo sentía con ellos. Y era algo que hacía a diario como una obligación que me ponía yo. Como si supiese que llegaría un momento que agradecería aquella costumbre.
Después seguí con mis opiniones sobre lo que pasa a mi alrededor, noticias, el mundo en general. Y al final pase a los cuentos. Cuentos que regalo o cuentos que escondo porque son solo para mi. Y por fin el blog. Este medio extraño y anónimo que me deja expresarme al mundo con una cortina por delante. Como soltar palabras al universo.
Con los años ha sido mi mejor forma de escape, mi única formula para evadirme. Me conozco mejor, me analizo y aprendo de mis propias reacciones. Yo no necesito psicoanalista ¿para que?. Nadie mejor que yo va a saber ver lo que siento cuando escribo de tal o cual manera, lo que me pasa cuando no escribo o cuando escribo compulsivamente. Solo es cuestión de que pasen unos días desde que lo escribo hasta que lo releo y entonces me entiendo.
La mayoría de los escritores escriben para el lector, tienen en cuenta lo que se espera de ellos, pero yo por norma general no hago eso. Soy bastante más egoísta y escribo primero para mi. Me tiene que gustar a mi. Jamás escribiré un cuento que no quisiera leer yo, ni daré una opinión que no sienta de verdad, por mucho que le guste escucharlo a otra persona.
Y no me imagino un futuro en el que no pueda escribir o simplemente que no quiera hacerlo porque pase lo que pase es algo que forma parte de mi.
Porque yo soy lo que escribo.

14 noviembre, 2009

Te quiero

Pues eso. Que no se te olvide.

13 noviembre, 2009

Gris

El gris es un color que combinado con otros me encanta, sobre todo en la ropa, pero si está solo como que me deprime un poco.
Y hoy tengo un día gris. Y solo hablo con personas grises. Así que mis pensamientos hoy son grises... muy grises.
En ese trabajo gris que me da para ganar dinero estoy rodeada de personas grises que me dejan agotada mentalmente por sus simplezas. Es de ese tipo de gente que me hace ruido, y no literalmente ruido, que también, si no más bien que me sobran para poder estar tranquila y a mi rollo.
Y mi situación personal tampoco es para echar cohetes. Digamos que la mediocridad de mi vida hace que esta también sea gris. Quiero algo mejor para mi, aunque creo que eso es algo que quiere la gran mayoría de la gente. La que no es gris me refiero.
Me faltan cosas que me den color, que me alegren el alma, la vida o lo que sea. Quiero un arco iris para mi. Que me haga reír y soñar.
Y como el tiempo no acompaña, pues ni el color ni el calor del sol me animan. Se que está ahí, detrás de tanta lluvia, de tanto viento y de tantas nubes, escondidito y asustado por tanto temporal.
Lo malo es que siempre guardo una sonrisa para los demás y así nunca se da cuenta nadie de que yo también necesito sonrisas, y ánimos, y palabras cariñosas, y besos, y abrazos. Yo reparto, pero de mi almacén particular y tengo la sensación de que estoy entrando en reserva.
Y para esto no hay gasolineras, no hay surtidores que me llenen el depósito de amor y alegría. Solo me lo podéis dar los demás. Pero me parece que no os dais cuenta de eso.

Buenos dias vida...

Buenos días vida... tu no me sonríes pero yo a ti sí.
Que esté triste no puede ser motivo para que lo demuestre a cada instante.
Porque puedo ser feliz sin estar alegre lo mismo que también puedo no ser feliz y mostrar alegría.

12 noviembre, 2009

De pura cepa...o casi

Lo bueno de vivir a una hora en coche de la urbe es que ese tiempo es bueno para reflexionar. Pero si ese camino lo haces acompañado es mucho mejor aun, porque las conversaciones son variadas y entretenidas y dan muchisimo juego.
Hoy ese trayecto lo he hecho con mi hermano, y la conversación, que no se por donde ha empezado, ha terminado hablando de nuestro arbol genealógico, que es de lo más variopinto.
Madre gallega y padre cántabro. Pero la familia cántabra no es que sea de casta, porque mi bisabuelo era cordobes. Y la rama gallega tampoco lo es de "pura cepa", porque nuestra bisabuela era italiana y nuestra tatarabuela austriaca. Es decir que arrastro los apellidos Martinelli Witt. Y a saber que más hay por mi familia, porque es enoooorme.
Así que empezamos a reirnos pensando en que muchas de nuestras manías y gestos vienen de esa locura de genes que tenemos. Que no somos más que una estupenda mezcla de culturas, de tradiciones e historia. Y nos encanta la idea!!!
Y además de los antepasados tenemos familia instalada en medio planeta, porque la emigración dió mucho de si. Y podemos visitar primos en Valencia, Madrid, Jaen, Vitoria, Soria o Coruña si no queremos salir de España o saltando fronteras podemos ir a Francia, Brasil, Venezuela, Inglaterra, Argentina y seguro que me dejo algo.
Y ahora ya metida en la cama me da por reflexionar un poco más y me doy cuenta de que nos olvidamos muy a menudo de nuestros propios origenes y que juzgamos a los demás con demasiada ligereza.
Que memoria tan pobre que tienen algunos, o que genealogía tan aburrida.

11 noviembre, 2009

ZZZzzzzZZZZ....

Me vence el sueño.
Quiero escribir y no puedo, quiero leer y se me caen los párpados. Estoy deseando que llegue un ratito de tranquilidad.
Necesito una tarde de domingo lluviosa para no quitarme el pijama en todo el día.

09 noviembre, 2009

Hilo rojo

Llevo unos días recibiendo mensajes. Y no me refiero a sms, emails o nada por el estilo, sino más bien algo más sutil. Pequeños detalles sin importancia que hacen que me acuerde de algo.
Soy una lectora compulsiva de todo lo que cae frente a mis ojos, y ultimamente caen muchos blogs aparte de los libros. Pues no se que pasa pero más del 70% esta hablando estos días del destino. Y no son pocos los libros y blogs que leo.
El tema del destino es algo que he hablado hasta el infinito con una de mis mejores amigas. Y nunca hemos llegado a un acuerdo. Ella es de esas personas que piensa en que el destino esta fijado, que hagas lo que hagas no podrás cambiarlo. Y por supuesto que no puedes luchar contra él y que lo que te queda es asumirlo. Yo sin embargo soy de la idea de que por norma general algo habrá que se pueda hacer para cambiar un poco ese futuro que no te termina de gustar. Otra cosa es que los pasos que tu des para cambiarlo sean los adecuados y te sirvan de algo. Pero me niego a creer que no se pueda hacer nada.
Y con ese tira y afloja nos hemos pasado las noches más divertidas de sábado que recuerdo sin salir de casa. Ella con su teoría y yo con la mía. Ella intentando convencerme y yo intentando convencerla a ella.
El caso es que llevo una temporada sin hablar con ella y en los últimos días no hace más que rondarme ese tema en la cabeza porque lo veo en todos sitios. Recuerdo que una vez me recomendó un libro que me gustó mucho, quizás por la forma sencilla en la que estaba escrito y por la cercanía que sentí cuando leía algunas cosas. Pues lo he buscado y localizado las partes que en su momento me llamaron la atención, porque de repente me he dado cuenta que si que me ha pasado eso.
El libro habla de la predisposición a que te guste cierto tipo de gente, a que te enamores de algo que no ves (o si) en alguien que acabes de conocer. En reconocer "tu alma gemela" con solo una mirada. Resulta que me ha pasado, y no una, sino dos veces. En el libro decía que veías una luz especial en esa persona, en su hombro izquierdo concretamente. Y no es que sea como una bombilla, pero si algo que te atrae.
Decía que tenemos algo invisible que nos une con esa otra persona, que te hace que la ames antes de conocerla, que estaréis juntos de una manera u otra.
Yo siempre pensé que la gente entra y sale de tu vida por diferentes razones, que si están a tu lado es porque tienes algo que aprender de ellos, y que algo te aportarán aunque no te des cuenta.
Pero... ¿que pasa cuando alguien entra en tu vida repetidamente, cuando a veces está y a veces no? No sabía bien que significaba, en el caso de que eso significase algo, y en esa oleada de mensajes que me hablaban del destino muchos coincidían en hablar de una leyenda oriental. Esa leyenda dice:

"Un hilo rojo e invisible conecta a quienes están destinado a conocerse, sin importar el tiempo, lugar o circunstancia. El hilo se puede estirar o acortar pero nunca se romperá".

Eso me lo creo. Será porque me gusta la idea y porque ante todo soy una persona con esperanza.

06 noviembre, 2009

Como ser un explorador del mundo



Me he encontrado por estos mundos de Internet.... y me ha encantado. Yo personalmente tomo nota muy en serio. Y se de alguien que debería hacer lo mismo en su futuro viaje por el mundo... ;)

Traduzco:

Cómo ser un explorador del mundo:

1. Siempre mira a tu alrededor (sobre todo el terreno bajo tus pies).

2. Considera que todo está vivo y es animado.

3. Todo es interesante, mira más cerca y verás.

4. Cambia de curso a menudo.

5. Observa por largos periodos (y cortos también).

6. Descubre las historias que están pasando a tu alrededor.

7. Descubre patrones. Haz conexiones.

8. Documenta tus descubrimientos (Notas de campo) de tantas maneras como puedas.

9. Incorpora imprecisiones.

10. Observa movimientos.

11. Crea un dialogo personal con tu ambiente. Hablale.

12. Rastrea las cosas de vuelta a sus orígenes.

13. Utiliza todos tus sentidos en la investigación.

30 octubre, 2009

Fotos

Estoy releyendo todo mi blog, porque a veces me resulta muy revelador y me ayuda recapacitar. Y lo cierto es que me estoy llevando una sorpresa por todo lo que he escrito en los últimos meses.
He escrito de montones de cosas y aunque a veces creo que se me van a acabar los temas, sigo y sigo escribiendo.
Pero me falta algo en la mayoría de las entradas. No escrito, si no en imágenes o el sonidos, o incluso las dos cosas juntas.
Parece mentira que con lo que me gusta la fotografía aun no he puesto ninguna de mis fotos para vestir lo que escribo. Tan solo hay una entrada con música y una sola también con un vídeo.
Y me he propuesto editar todo lo que pueda. Poner fotos o música o lo que sea para que lo que digo se entienda mejor, para completarlo. Se admiten sugerencias...
Se que no lo voy a hacer en un día porque me conozco y me lío, pero me lo voy a poner como un proyecto, como un trabajo. A lo mejor así me gusta más esto, aunque lo dudo, porque a fin de cuentas para mi escribir es como una droga.

29 octubre, 2009

Catorce Vidas Son Dos Gatos


Cuanto se grito diciendo nada
No pudimos ver con tanta luz
Buscaba el cielo en tu mirada
Y nunca sabre lo que encontraste tu
Que te traigan flores las mañanas
Que no pases noches sin dormir
Que el sueño se pose en tus pestañas
Que uno de esos sueños que me sueñe a mí
Detrás del viento un huracán
Se fue formando en la cabeza
Cuando te cansas de sufrir
Siempre me dejas
Mi corazón es de cristal
No guarda nada que no veas
Solo un pequeño resplandor
En nuestra hoguera

Mi canción que nace del fracaso
Es solo una piel sobre una piel
Algo que se besa y sabe amargo
Es mi boca seca nada que beber

Pobre corazón que no sabe que decir
Si te vas por lo que soy o por lo que nunca fui
Hay caminos que hay que andar descalzo
Ya no te preocupes más por mi
Siempre me entra arena en los zapatos
Esta vez me quedo aquí
Si te cabe el cielo en un abrazo
Siempre abra una estrella para ti
Si catorce vidas son dos gatos
Aun queda mucho por vivir

Trozos de Cristal

Voy a ver si me encuentro dentro de mi piel
y comprendo porqué nada puedo entender.
Me resulta tan raro todo lo normal,
me tropiezo, me caigo y vuelvo a tropezar.
Creí que me había equivocado,
luego pensé
que estoy bien aquí en mi nube azul.
Todo es como yo lo he inventado
y la realidad trozos de cristal
que al final hay que pasar descalzo.
Por favor no me empuje, me puedo caer.
Yo en mi nube estoy tan bien
no me va a convencer
yo conozco unos cuantos que son como usted
que me ofrecen veneno cuando tengo sed.
Creí que me había equivocado...

28 octubre, 2009

Final infeliz

Acabo de leer lo que escribí ayer y me ha dado la risa. Menudas reflexiones me marco cuando me estoy quedando dormida delante del ordenador.
Lo malo es que tenia razón. Me dan envidia las historias felices sobre todo si son de amor.
No se, supongo que le pasará a mucha gente y más si eres de los que no te pasan ese tipo de cosas tan requetebonitas que salen en las pelis, como yo.
Lo mio además es un caso grave de final infeliz. Podría decir que mi vida sentimental está plagada de preciosos comienzos, de historias de amor que podrían ser perfectas pero que nunca acaban bien. Muchas de ellas podrían perfectamente ser historias de las que se envidien, porque son preciosas y hasta divertidas. Pero llega un momento que se acaba lo bonito, sin previo aviso y sin signos de agotamiento. Digamos que soy experta en historias de desamor.
Y quiero que alguna acabe bien ya... que me empiezo a preocupar. Me parece que tendré que buscarme un buen guionista.

26 octubre, 2009

Por prescripción medica, por favor

No deberían dejarme ver escenas románticas antes de ir a dormir. Nada de pelis con besito al final, o historias de esas que acaban bien. Me desequilibran emocionalmente. Voy a ver si me lo receta el medico lo mismo que un jarabe para la tos.
Pero es que me gustan mucho y tengo tendencia al contagio. Me contagio de amor.
Y me quedo con una estúpida esperanza merodeándome en la cabeza. Como si yo también pudiese vivir algo así. Y me monto mil películas mentales, y sueño despierta con tonterías hasta que por fin me caigo del guindo.
Y menos mal, porque luego comparo con la vida real y entonces si que necesitaría que el medico me recetase algo pero para levantarme el ánimo.

25 octubre, 2009

Cielo

Después de tantisimos años hace tiempo ya que tengo a mis dos perros. Casi tres años que Rasta entro en mi casa y algo más de uno que Torr se unió a la familia.
Y descubrí lo que son las necesidades caninas. Sus comidas, sus paseos diarios, sus baños, el veterinario y un millón de cosas más. Pero después de tanto desearlo no me importa nada de eso. Son mis peques. Tan solo es cuestión de sincronizar sus necesidades con las mías y mi horario.
Además me dan tantísimo cariño que todo compensa. Y no solo es cariño. Con ellos me río mucho y sobre todo paso momentos inolvidables.
Hoy, como cada noche salgo a dar un paseito rápido con ellos antes de ir a dormir. Les encanta correr un poco por la noche. Todavía no entiendo muy bien por que pero es así. Así que me doy unas carrerillas que me vienen de perlas.
Pero hoy no hay muchas ganas de correr, ni ellos ni yo, así que el paseo ha sido tranquilo. La noche está preciosa y después de tantos días de lluvia ha vuelto la calma. El caso es que el recorrido que hago con ellos es siempre el mismo, salgo de casa por un camino y voy a la parte más alta del pueblo para luego bajar hasta la carretera. Y hoy como parece que la gente no sale de casa pues no me he encontrado a ningún vecino. He mirado arriba y el cielo estaba precioso así que me he sentado en la plaza. Y los perros se han quedado tan tranquilos a mi lado.
Ha sido una sensación rara, como si nunca me hubiese fijado en que estaba allí. El cielo me resultaba una novedad.
Y no lo hubiese visto si no tuviese que salir con mis perros cada noche, o si ellos hubiesen decidido correr como locos otra vez.
De repente ha sido como si fuese consciente de la inmensidad que nos rodea. Y me he sentido pequeña y vulnerable. Hay tanto alrededor nuestro y nosotros empeñados en sentirnos el centro del universo.
Mis problemas no me parecieron tan importantes por un minuto y quería compartir ese sentimiento, pero estaba sola, estoy sola.
Este mundo hoy me parece demasiado grande y me parece que me pierdo.

21 octubre, 2009

Lo que puedo...y debo

Desde bien pequeña he sido consciente del daño que el hombre hace sobre la Tierra, en todas las variables posibles. Daña su entorno, daña a los que conviven en su entorno y sobre todo se daña a si mismo. Y desde bien pequeña he intentado, desde mi minúscula posición en el mundo, aminorar esos daños.
Nunca he tolerado el daño a la naturaleza, ni a los animales, ni a otras personas, y no precisamente en ese orden, simplemente no me gustan los abusos de ningún tipo.
Creo que todos formamos parte del mismo circulo de vida y por lo tanto cualquier daño que hagas a tu alrededor te volverá a ti mismo tarde o temprano, vamos, el efecto mariposa. Básicamente creo en el equilibrio. Y el equilibrio es complicado.
Me he planteado millones de posibilidades para ayudar y no siempre es fácil, y valorar quien necesita más tu ayuda es una tarea agotadora. Entonces tienes que ver cuales son tus posibilidades y decides.
Pero mira tu por donde siempre hay alguien que te juzga por lo que no haces, o lo que es peor, te juzga porque lo que haces no es suficiente.
Cada cual hace lo que humanamente puede según su situación y juzgar a los demás es creerse un ser superior. Eso no va conmigo.
Nadie puede infravalorar el esfuerzo de cualquier persona por ayudar, porque quizás hubo un momento en el que tu ayudabas menos. La conciencia evoluciona de forma diferente de unas personas a otras y no por eso son peores unos que otros.
Hay a quien un día se le conecta un chip y decide dar un vuelco a su vida. Así sin más. Cualquier otra cosa que implique un cambio radical.
Pero otros vamos más lentos. Meditamos más las acciones y vamos dando pequeños pasitos que nos acercan a lo que pensamos que es correcto. Y eso no significa que sea peor. Sigo pensando que es ayuda.
Y cuando llega alguien que me juzga porque mis pasos son pequeños yo me pregunto que pensarían ellos si yo les juzgase por lo que no hacían antes del cambio. Porque puede ser que yo si hiciera cosas antes. O pienso si solo será un arrebato temporal, porque lo mio es no es simplemente una moda pasajera.
Así que como opino que todos estamos en la misma bici, pues no hago caso y sigo a lo mio, sin flaquear, dando los pasitos que necesite y punto, que el resultado merece la pena. Además esto no es una competición infantil por ver quien es mejor. El objetivo está en otro sitio.
Antes me preocuparía en esas mentes que ni tan siquiera están concienciadas. Esas son las que de verdad me quitan el sueño.